—Porque si gritan, te llenan la nariz de polen mágico. Vamos, mantén la boca cerrada —susurró Finn.
—Entonces no la uses, tonto. Usa la cabeza. O la mía —dijo Jake, convirtiendo su cabeza en un bate de béisbol enorme.
—Jake... —susurró Finn con lágrimas en los ojos—. Esto es peligroso. Si la uso, olvidaré lo importante de verdad. ver hora de aventuras castellano
—¿Por qué susurran? —preguntó Jake.
En el centro del bosque, sobre un altar de musgo, descansaba la espada. Era hermosa: el mango era un pañuelo enrollado y la hoja parecía lágrimas cristalizadas. Pero a su alrededor, un ser de niebla y estornudos custodiaba la espada: , un monstruo con forma de pañuelo usado que lanzaba mocos mágicos. —Porque si gritan, te llenan la nariz de polen mágico
—¡YOGUR! —gritó Jake, convirtiéndose en un gofre gigante.
—¡Finn, espabila! —Jake se hizo gigante y sopló con fuerza para disipar la niebla. Usa la cabeza
—¡Misión! —gritó Finn, saltando al aire y aterrizando de cabeza—. ¡Dolor y gloria!